domingo, 19 de junio de 2016

La feria proveerá



Hace casi un año que regresé de Argentina y lo que más extrañaba fuera de lo típico –familia, amigxs, la marraqueta- era la feria de mi casa.

La feria de mi casa es algo casi sublime que nace y muere todos los domingos. Se extiende por una avenida principal, un parque y varias otras ramificaciones de calles cercanas. Se divide esencialmente en tres partes: primero se encuentran los puestos oficiales, que están dentro de la legalidad de tener un puesto feriante. Luego están los “coleros” -según mi perspectiva la parte más entretenida de todo el recorrido- son los que se sitúan en el parque o calles aledañas con toldos, pañitos, mesas o desde los patios de las casas para vender sus mercancías. Por último, están los ambulantes que venden principalmente comida u ofrecen alguna canción para el divertimento del público.

Voy sagradamente casi todos los domingos, tal cual creyente visita a su dios redentor. Habitualmente voy en búsqueda de algo específico, pero otras voy sencillamente porque la sorpresa se puede hacer presente en cualquier rincón o pañito de color. Creo que eso es lo que más me agrada, la pluralidad y lo notable de cada objeto ubicado al azar sin mayor pretensión.

En la feria de mi casa puedes encontrar lo que siempre has estado buscando o simplemente la necesidad cotidiana. Además de frutas y verduras venden mercadería, papel higiénico, detergentes, plásticos de las más variadas utilidades, escobas, bolsas de basura, cojines, frazadas, sábanas, maquillaje, ropita de mascotas, comida para animales, muebles para toda la casa, artículos de ferretería, repuestos de autos, juguetes usados y artesanías de diversos tipos. Venden las plantas y árboles que quieras  y sino, como una vez le pasó a mi madre que quería un floripondio por su linda flor, te pueden decir: señora eso es ilegal, pero igual se lo puedo traer a fin de mes.

En la feria de mi casa venden ropa usada para damas, varones, adolescentes, niñxs, guaguas y embarazadas. Venden pastillas anticonceptivas para evitar comprar todo lo anterior.

Venden libros usados, nuevos, de editoriales independientes y transnacionales. Venden libros que reparan mesas cojas como los de autoayuda y los publicados por youtubers. En la feria de mi casa te puedes topar con un anciano que vende su biblioteca marxista debido probablemente a alguna pena de amor.

Puedes hallar basura estadounidense, esa que viene en contenedores y que llega a los puertos del país. Ahí confirmé los obsesivos que son los gringos con la navidad y que todos los acontecimientos importantes pueden ser una cajita de tarjetas con sobre incluido.

En la feria de mi casa he comprado libros muy especiales por tan solo $300 pesos, como la primera edición de “Cárcel de mujeres” de María Carolina Geel, que tiempo atrás había consultado a un librero y que me lo conseguía por $25 mil pesos. He comprado libros a muy bajo precio como la antología completa de obras de Egon Wolff o una linda edición de los años 70 de “El Principito”.

La feria de mi casa es pura resistencia, es memoria en cámaras fotográficas de los 90, es ecológica y multicultural. Posee todos los colores que tus ojos puedan reconocer. Tiene como emblema mi basura puede ser tu basura. Se burla de los impuestos y todo lo reduce a una economía simple. Persigue la reutilización como estilo de vida. Piratea a Hollywood. La feria de mi casa es capaz de impedir el paso de los autos y cortar las calles sin que la policía venga a reprimir.


Posiblemente, existen muchas ferias a lo largo del país como la feria de mi casa, pero para mí siempre será única. Principalmente porque es la feria de mi barrio, es la feria a la que han ido mis padres con ese carrito rechinante desde que tengo uso de razón. En fin, es mi feria. 


domingo, 7 de junio de 2015

Esto no tiene título

Hemos vuelto a mear en los postes de la gran ciudad, como perros callejeros, perros quiltros, perros sin dueño. Hemos vuelto a cagar en la vereda, sin que nadie nos recoja con una bolsita nuestro malestar. Caminamos pausadamente y a momentos más rápido. Corremos si queremos y nos detenemos sin tener ninguna razón. Olemos tu basura, escarbamos en ella y comemos lo que nos sirve. Podemos andar solos o con algún compañero que no le tema a los autos. A veces nos verás en jaurías, pero eso no significa que nos creamos todopoderosos. Más bien nos sentimos en familia y andamos sin temor de los golpes humanos. Hemos vuelto a revolcarnos en los pastos de los parques. Hemos vuelto a follar a vista y paciencia del transeúnte que, aún se impresiona y ríe como si él no hiciera lo mismo. Hemos regresado y somos más de lo que tú crees. 
(Foto: Carola Lagos/Flickr:carolagosc)

viernes, 22 de mayo de 2015

Allí abajo

Allí
Mira
Allí
Abajo
No, más abajo








Que no te dé vergüenza mirar mi vergüenza
Mi vulva no es vengativa
Ni coercitiva

Más bien es Librepensadora.


martes, 3 de febrero de 2015

Nunca me gustó Coldplay

Jamás me gustó Coldplay, pero este disco carga un recuerdo en particular. Estaba finalizando cuarto medio y decidí trabajar repartiendo volantes los fines de semana. El trabajo consistía en ir a una especie de garita ubicada en la comuna de Las Condes. Ahí llegabas muy temprano en la mañana y te seleccionaban para repartir en semáforos o por casa. Nunca me eligieron para semáforo porque debías ser rubia o tener el pelo teñido rubio y andar con jeans ajustados. No era rubia y nada me quedaba ajustado. Ser elegida para semáforo era un privilegio, no tenías que caminar, no te matabas tanto de calor, era más rápido, en fin. A mí siempre me ha gustado caminar, así que daba lo mismo. Lo encontraba mucho más libre, podía ir al ritmo que quisiera, escuchando música y no soportaba los rostros que te decían que no.
Así con mi mochila cargada de volantes del Jumbo, me iba a caminar por las callecitas de Las Condes repartiendo consumo. La única regla: un volante por casa. Existían supervisores que te vigilaban. Las últimas veces, me comenzó a dar lo mismo, todo a la basura al final del turno. El último día que trabajé ahí, iba caminando por una gran avenida, pensando qué haría con mi vida después de salir del colegio. Andaba con mi personal stereo y las pilas tenían muy poca carga, así que no podía escuchar cassette. Sintonicé la Rock&pop y comenzó a sonar este disco completo. La voz de Sergio Lagos aparecía a veces pelotudiando como siempre. Me agradó, escuchaba a Radiohead hace unos pocos años y había oído que estos eran sus hijos deformes. No me pareció tan así en el momento. Lo disfruté mucho ese día de sol. Pensé muchas cosas en relación a mi futuro, mirando esas casitas que ocupaban casi una cuadra. Sabía que quería una cosa: estudiar, porque de pequeña me dijeron que la única forma de superación del pobre era esa, estudiar. 
Al año siguiente no podía hacerlo, debía trabajar y después de eso todo era incierto. Mis concepciones en relación al estudio, a las instituciones y a las casitas de una cuadra cambiaron con el tiempo, como muchas cosas. Nunca me gustó Coldplay, pero hoy escucho este disco y me transporto a ese día en que la incertidumbre era lo único seguro en mi vida. Tengo exactamente la misma sensación de duda para lo que viene más adelante. Pensándolo bien, creo que es el único disco de Coldplay que me gusta.



viernes, 8 de agosto de 2014

Diez preguntas metafísicas

Buenas tardes, mi nombre es María Magdalena. Le llamo desde Encuestas Metafísicas ¿Usted sería tan amable de responder un breve cuestionario? Son solo 10 preguntas, no le tomará más de tres minutos. Ah! no tiene tiempo. No se preocupe -todo bien -pero le aclaro que, sé dónde vive, dónde trabaja y/o estudia, bonitx gatx ese que le recibe todas las tardes. Sería una pena que un día no le reciba más. Ah! tiene tiempo ahora, muy amable, acá van las preguntas:

1- Si fuese un maniquí ¿Qué posición adoptaría para la eternidad?
2- Si fuese un pájaro ¿Cuáles serían las medidas de su jaula?
3- Si tuviera que vivir en una canción ¿Qué canción elegiría?
4- Si pudiese ser un personaje de una serie de televisión ¿Qué personaje sería?
5- Descubrió que es el hijx que dio en adopción Patricia Maldonado producto de una noche de pasión con Augusto Pinochet ¿Le contaría a sus amigxs?
6- Si pudiese revivir a un famosx para tener una conversación de una hora ¿Quién sería ese personaje?
7- Le prestan el DeLorean de Volver al futuro por una semana ¿A qué días históricos viajaría?
8- Si tuviese la facultad de eliminar una emoción ¿Cuál eliminaría?
9- Si usted fuese una droga ¿Qué droga sería y a quién drogaría?
10- Si le dijese que no sé dónde vive, ni dónde trabaja y/o estudia, ni que tiene un gatx ¿Volvería a responder esta encuesta?

Muchas gracias por su tiempo, que tenga un lindo día.