lunes, 24 de febrero de 2014

Pump up the volume/Allan Moyle/1990

¡Habla duro! / Talk Hard!



Intento recordar en qué momento la vi, busco y busco en los cajones de mi memoria y solo hallo un par de imágenes de un “jovencito” hablando y fumando frente a un micrófono. Son los juegos de la mente, sabes que está ahí, pero no sabes dónde. Por esa misma razón he vuelto a ver Pump up the volume o Suban el volumen como se conoció por estos lugares. Una película que pretende sacar una fotografía análoga del descontento (suena mejor rabia) de la juventud de inicios de los noventa en Estados Unidos. Y sí, lo logra en parte, mediante la voz radial de un joven y carismático Christian Slater que inicia preguntándonos “¿Alguna vez has tenido la sensación de que América está completamente jodida?” Y no es necesario explicar que cuando dice América se refiere a la tierra del  payaso Ronald (Reagan o McDonald como quieran). Aunque si se refiriera a la América de Martí, estaría igual de jodida. Continúa diciendo “todo está contaminado, el ambiente, el gobierno, las escuelas” y es aquí en la escuela, donde ocurre todo. El personaje de Mark o Harry el Tieso, habla desde el anonimato, desde una radio pirata, transformándose en la voz que escuchan los adolescentes de una típica secundaria gringa, con todo lo que implicaría una típica secundaria gringa. Es una voz de denuncia, una voz que no teme las consecuencias porque no hay rostro ni nombre que reciba las represalias.

La primera canción de la película es Everybody knows de Leonard Cohen, inicio perfecto, porque efectivamente todo el mundo lo sabe: “Todos saben que el sistema está podrido y que el viejo negro Joe sigue recogiendo algodón”. El protagonista así lo reconoce, habla e ironiza sobre ello, porque está consciente que bajo la burla yace la verdad. La película pasa por diversos temas (un poco exagerados) que, aún a pesar del tiempo, son controversiales de tratar en las escuelas de hoy: el suicidio, el sexo, la homosexualidad, el embarazo adolescente, el sobre-control y la manipulación de los directivos de estas instituciones, los resultados académicos como único fin, el poco peso de los profesores, entre muchos más.

Si bien, se muestra a una juventud sumamente influenciable por lo que pueda decir un tipo por la radio, variados y múltiples clichés, sigue siendo una película interesante de ver. Pienso en la posible influencia que tuvo en su momento, probablemente fue muy poca, pero de seguro más de alguien pensó en hacer su propia radio pirata y jugar a delatar las injusticias.

Por último y no menos importante, la banda sonora es bastante notable. Además de Leonard Cohen suena Pixies, Descendents, Sonic Youth, The Beastie Boys y sigue. Para una noche de insomnio, recomiendo Pump up the volumen, y por supuesto a veces solo queda hablar duro y subir el volumen. Todo el mundo lo sabe. 


Más que pistas para ver:
http://www.youtube.com/watch?v=ZRD_MoqomKE (Completa pero sin subtítulos).

Lo mejor es bajarla de Youtube y agregarle los subtítulos. http://www.subdivx.com/X6XMTA2MDAxX-pump-up-the-volume-1990.html