La melancolía me ha seguido como un perro negro
toda mi vida.
E.A.Poe.
toda mi vida.
E.A.Poe.
Mi desgracia es una prostituta
Fácil
La veo en cada esquina
Y siempre me tienta
Con su visible encaje negro.
Me cobra barato,
Soy un cliente frecuente.
Las palabras
Se pronuncian con la mirada.
Y el contacto se produce.
La he llamado mil veces
puta, zorra, huacha, hija del despojo,
puta, zorra, huacha, hija del despojo,
pero no le importa.
Siempre está ahí.
Esperando.
Sabe que regresaré
A hundirla en mi cama.
A masturbar mis pensamientos
en su rostro.
La toco y me pierdo
La hago parte de mí
hasta que sus gemidos
sean la señal de su pequeña muerte.
Soy adicto, lo confieso
No existe grupo de auto-ayuda
Ni iglesia de Dios-Madre
NI flores de Ludwig Van Beethoven
Ni libro de Coelho
Que me aleje de ella.
Asumo esto,
Como aquello
Y lo otro.
Todos saben de lo que hablo,
Jalemos
la siguiente línea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario