sábado, 26 de octubre de 2013

Ándale Mono


Ando con el fluir de la conciencia roja.
Ando con las patas camufladas en patas de oso.
Ando con la bala unida a la venganza.

Te reíste conmigo, reconócelo.
Y no de mí, como dicen en las esferas sociables.
Pagué la pilsen por octava vez.
Y dije que me casaba con un completo
y una bebida de fantasía.
Porque fantasía era lo que necesitada,
pero recibí falsedad política.

Me pagaste con un billete falso
del Carrera Pinto.
Y bien podría haber sido una advertencia.
Porque carrera fue la que te pegaste
cuando te dije lo que sentía.
Y no volviste.
O si volviste fue con la otredad.

Ando con la pata de mono para pedir deseos.
Pero en la pata ya no quedan dedos.
Y si quedaran
te mostraría aquel,
ese que me prohibían levantar las monjas.

Debí seguir los consejos de las hermanas
y levantarme para saludar
en vez de levantarme el vestido
y olvidar mi destino.

Pero ando, eso es lo que importa.
Porque aunque no lo creas,
aún mis piernas se mueven.
Y ya no son para correr por ti.

Son para correr de ti.

Eco dice : love love love love. 

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