sábado, 26 de octubre de 2013

Embestida cerebral

La transformación de lo cotidiano en una obligación.
La mutación de lo placentero en una obediencia.
La metamorfosis del disfrute en un deber.
Las vicisitudes de la vida en una angustia.

Las mismas palabras repetidas una y otra vez.
El mismo discurso encadena-do nacional.
Gritas en las esquinas,
lo que tus padres jamás quisieron oír.

El ojo se estremece
Ya no es posible distinguir imagen alguna
Ya no hay sangre en las arterias
La respiración disminuye
El cuerpo se adormece
No siente sus heridas
Se pierde el equilibro
Prepárate a caer.

Solo una pregunta viene a tu cabeza
¿Cuándo llegué a esta ciudad?
Antes que los monstruos amarillos
Se transformaran en orugas.
Antes que el poder
Se sentara a la diestra del Padre.

La súbita confusión
Las palabras que no entiendes
Ni puedes pronunciar
El fuerte dolor en la nuca
Provocado antes o después de la caída.

No queda tiempo.
La causa es conocida por muchos,
Pero dicha por pocos.
La arremetida se puso su mejor traje.

Prohibido fumar dentro de cuatro paredes.
Prohibido beber, la tolerancia es cero.
Prohibido saltar vallas papales.
Prohibido tomar fotografías.
Prohibido escribir y reescribir lo ya escrito.

El ojo ya no tiembla.
Vuelves a inhalar y a exhalar
Un lado del cuerpo retoma el movimiento
La cabeza se enfría
Recuperas el control de la presión
La historia se inicia otra vez.

La advertencia ya está hecha,
Mejor prevenir antes que embriagar.


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